Un drop set es una técnica de intensidad en la que llevas una serie al fallo o cerca de él, recortas inmediatamente el peso en torno a un 20 a 30 por ciento, y sigues haciendo repeticiones sin descansar. Puedes reducir el peso una o dos veces por serie. Condensa muchas repeticiones duras y efectivas en muy poco tiempo, a costa de un pico agudo de fatiga.

Por qué importa

La investigación es bastante consistente aquí: los drop sets producen un crecimiento muscular similar al de las series tradicionales, en más o menos la mitad del tiempo de gimnasio. Ese es el atractivo. La contrapartida es la fatiga. Cada reducción te lleva de nuevo más allá del fallo, y ese tipo de trabajo deja huella. El dolor persiste, la recuperación se ralentiza y la siguiente sesión puede resentirse. Así que los drop sets se ganan su lugar como ahorradores de tiempo y como cierre, no como la base de un programa.

Cómo usarlo en tu entrenamiento

Úsalos en la última serie de un ejercicio, en movimientos de aislamiento o de máquina donde fallar es seguro. Elevaciones laterales, extensiones de pierna, curl en polea, pec deck. Haz repeticiones casi hasta el fallo, quita un 20 a 30 por ciento, repite, y detente después de una o dos reducciones.

Una o dos veces por semana por grupo muscular es suficiente. Y sáltatelos por completo en sentadillas, peso muerto y presses pesados: fallar bajo una barra con los músculos agotados es como se desmorona la técnica. ¿Corto de tiempo? Un drop set convierte tres series de trabajo en una. Ese es el momento en el que brilla.

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