La recomposición corporal es perder grasa y ganar músculo al mismo tiempo. Tu peso en la báscula puede apenas moverse mientras tu cuerpo claramente cambia de forma, lo cual confunde a quienes solo siguen los kilos. Es la respuesta a "¿puedo estar más definido y más fuerte a la vez?" Para la persona correcta, sí. La trampa es que funciona mucho mejor para algunos que para otros.

Por qué importa

La regla antigua era que tenías que elegir: volumen para ganar músculo, definición para perder grasa, nunca ambos. Esa regla se sostiene para levantadores delgados y experimentados. Pero los principiantes, las personas que regresan tras meses de parón, y quienes cargan grasa corporal extra pueden hacer ambas cosas a la vez, porque sus cuerpos tienen suficiente energía almacenada para alimentar el crecimiento muscular mientras la grasa se va. La contrapartida es la velocidad. La recomposición es más lenta que una definición o un volumen dedicados. Le estás pidiendo a tu cuerpo que haga dos trabajos, así que la paciencia es parte de la receta.

Cómo usarla en el entrenamiento

Dos palancas hacen la mayor parte del trabajo: proteína y entrenamiento de fuerza. Come suficiente proteína a diario (un objetivo común es alrededor de 0.7 a 1 gramo por libra de peso corporal objetivo) y entrena cada grupo muscular importante dos o tres veces por semana, esforzándote por añadir repeticiones o peso con el tiempo.

Mantén las calorías en o ligeramente por debajo del mantenimiento, no un déficit drástico, para que tengas justo la energía suficiente para seguir construyendo. Luego espera con paciencia. Juzga el progreso por el espejo, las fotos, las medidas de cintura y la fuerza en el gimnasio, no la báscula. La báscula es la única herramienta que te miente durante una recomposición.

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